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The Elders

Tras pasar unos días con Tenelkhan y después de conocer a otros cazadores kazakh, vuelvo a estar ahora en Ulgii, la ciudad.

Hoy he dormido en una cama, en lugar de en el suelo, y estoy desayunando en una especie de cafetería un sándwich de pan blanco. Tenelkhan vive apenas a 8h en 4×4 de aquí, y parece que hay un mundo de distancia.

La experiencia de convivir con Tenelkhan y su familia durante unos días ha sido increíble, y ahora toca volver. En unos días estaré de nuevo en casa, volveré a abrazar a mis hijos y mi mujer, que es lo que mas hecho de menos cuando viajo, pero desde esta cafetería no puedo evitar sonreír pensando en lo que ha pasado esta ultima semana.

Miro Raws en el ordenador y sonrío. Es como la satisfacción de un trabajo bien hecho, de estar contento con el resultado.

Tenelkhan se ha convertido en un eslabón mas de la cadena que llevo años construyendo poco a poco, ese proyecto que empezó como piezas individuales y que sin darme cuenta se han conectado porque el hilo conductor soy yo, mis inquietudes y mi pasión.

Este año lo bautice, decidí que el proyecto se llamaría “The Elders” y no porque en inglés sea mas cool, si no porque no he encontrado una palabra mejor en ninguno de los otros idiomas que hablo.

Elders puede significar Ancestros, o ancianos, pero ninguna de esas palabras me transmite lo que me transmite Elder. Ancestros es demasiado espiritual, y ancianos no habla del respeto que tengo por estas personas.

“The Elders” es la respuesta a esa curiosidad que tengo sobre las culturas diferentes,  extremamente diferentes, combinado con el respeto que siempre he tenido por la gente mayor, ya que la edad siempre me ha parecido sinónimo de experiencia, cuanto mas has vivido mas has aprendido, mas sabes, mas conoces. Y por mucho que vayas a la escuela, a la universidad, o te formes de cualquier manera, no puedes ganar en experiencia a la vida, porque eso, se mide en años.

Este proyecto empezó sin yo saberlo en 2013, cuando en nuestro viaje de bodas decidimos ir a Nepal. Le dije que quería aprovechar y hacer algunas fotos mas elaboradas y que eso suponía llevar un flash y un octabox. Mi mujer como es un ángel, dijo que por supuesto, sabe que cuando se me mete algo entre ceja y ceja, es dificil pararlo, y aceptó que nuestro viaje de bodas fuese un trío entre nosotros y la fotografía.

En Nepal conocí a varios sujetos, fotos que a día de hoy hubiese quizá hecho ligeramente diferente, ( desde que me pase a los formatos 4/3 empezando con mi Phase One de formato medio, lo disparo casi todo en horizontal, y no es así en este trabajo de Nepal que casi todo es vertical ), pero que definitivamente marcaron lo que ahora se que quiero hacer para quizá el resto de mi vida, conocer historias personales de gente corriente con vidas excepcionales, y por supuesto, fotografiarles como lo increíbles que son estas personas.

Después de Nepal vino China en 2015, posiblemente la mejor sesión de fotos que he hecho en mi vida fue a Yue-Ming este pescador chino, el último que sabe entrenar comoranes para que le ayuden a pescar en una sociedad que solo pesca con redes de arrastre.

Recuerdo hacer esta sesión con un antiguo respaldo de medio formato leaf que apenas podía ver en pantalla si la foto estaba enfocada o no ya que era una pantalla de poco mas de 400 pixeles, así que decidí dejarme llevar y dejar de intentar comprobar nada, al fin y al cabo lo había hecho en infinidad de ocasiones. Al acabar llegue al hotel, donde mi mujer y mi hijo esperaban, Lena me preguntó, Como ha ido? y yo dije, creo que bien, pero tengo que verlas en el ordenador. Al descargar las fotos y verlas, sabía que tenía el mejor trabajo que había hecho hasta el momento.

En 2016 decidí ir a encontrar a unas tribus en el remoto estado de Min en Myanmar, las mujeres tatuadas. Fue complicado, pero dimos con ellas, y pude fotografiarlas, consiguiendo unos retratos con un carácter tribal, épico, y que contaban una historia milenaria. Fue el primer trabajo que hice con olympus,  y el resultado fue genial. A pesar de usar una pequeña Em5 mkII de 16 megapixeles, obtuve unos retratos de calidad excepcional como pueden verse en las impresiones que tengo en mi estudio de Barcelona aún hoy.

Por el camino han habido otros viajes, y he realizado otros retratos, en Vietnam, en Laos, pero estos han sido las piedras angulares que han dado forma a este proyecto.

En 2017, vi la conexión entre estos retratos,  todos eran de gente mayor, con vidas diametralmente opuestas a las de aquí, y de esa conexión nace el darle nombre y un poco de forma al proyecto.

Ya desde 2015 tomé la decisión de que cada año que pueda realizaré un eslabón mas del proyecto, y para 2017 decidí que fuese un Cazador Kazakh.

Olympus abrazó el proyecto desde el minuto cero, y han sido un gran apoyo, en este caso el escenario, las dificultades del lugar y todo lo que conllevaba lo hacía perfecto para su “Flagship” la Em1 mkII.

Venir a Mongolia era una aventura, no sabía ni si Tenelkhan querría trabajar conmigo, pero una vez mas ha salido bien, el resultado es espectacular y esta por encima de lo que yo podía esperar. Para mi Tenelkhan pasa a ser otro de mis Elders, y espero poder seguir con este proyecto durante muchos años.  Viendo las fotos una al lado de la otra, me cuesta elegir cual me gusta mas,  me cuesta decidir cual retocar. Pero eso siempre es buena señal, señal de que el resultado que has obtenido es bueno.

Os dejo una pequeña galería, de lo que es a día de hoy The Elders, espero que os guste tanto como a mí.

Clicka en las fotos para verlas mayores y saber los Exif y con que cámara se hicieron

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