logo

Con el equipo a cuestas!

Como trabajar en el extranjero y no morir en el intento.

J. Vidal Orga


Introducción
Hola, mi nombre es Jorge Vidal, aunque como fotógrafo uso el alias Vidal Orga (www.vidalorga.com). Mi trabajo se centra en la fotografía de producto y en la fotografía de retrato. Son dos ámbitos que requieren una iluminación y una preparación muy diferente, por un lado, cuando trabajo con producto acostumbro a hacerlo en el estudio, pero cuando se trata de hacer retratos o algo más “lifestyle” casi siempre me toca salir fuera.

La movilidad y los flashes
Cada vez es más frecuente que las empresas demanden un servicio “a domicilio”. Antiguamente el trabajo de estudio se realizaba en este, sin embargo, gracias a los nuevos avances y a la creación de flashes portátiles la opción de llevarnos el estudio a cuestas se está convirtiendo en una cosa más que rutinaria.
Aquí es donde coge importancia la elección del equipo con el que trabajamos. Todo influye en la calidad de la imagen final y dejar al azar cualquier paso hasta conseguirla es un error.
Cuando estás asentado en una ciudad y te llaman para hacer fotografías en una localización de esa misma ciudad, en cierta manera, es sencillo desplazarse, juegas en casa.
Sin embargo, cuando te llaman de otro país y entran factores como tener que coger un avión el juego cambia.  Me gustaría aprovechar en este artículo una experiencia que tuve este año trabajando en el extranjero.

Trabajando en Londres
Todo comienza cuando contacta conmigo una “start up” londinense que después de haber visionado mi portfolio están interesados en trabajar conmigo, quieren unos retratos corporativos. Suena sencillo, entonces… ¿dónde está el reto del trabajo? Hay que hacerlos en una parada de metro, en el centro de Londres. Un par de negociaciones más tarde tenemos trato y el trabajo ve luz verde. Por una parte, estás contento, pero por otra ya estás pensando en la logística del trabajo.
A priori, podríamos pensar que lo más lógico y sencillo sería viajar allí, buscar una empresa de alquiler de material y alquilarlo todo. Sin embargo, una vez empiezas a ver la complicación de los trámites y el coste total estás seguro que el cliente va a tumbar esta opción. Descartado entonces, comienza la aventura de pensar en que te vas a llevar y lo más importante, ¿cómo te lo vas a llevar?

Compras el billete de avión y lógicamente te toca facturar una maleta, hasta aquí todo correcto. Sabes que vas a estar una semana fuera y tienes que meter en una mochila y en una maleta tanto tu ropa cómo tu equipo para ese tiempo.
Aquí es donde, hablando con Jon, barajamos las opciones más factibles y viables para desarrollar el trabajo. Le cuento la historia, le enseño los referentes y con su consejo hacemos la lista de lo que me voy a llevar, un Flash KS500EX., un Octabox de 110 plegable y dos baterías.
Empiezo a hacer la maleta y compruebo que el flash entra tranquilamente en la mochila de la cámara, bien, un problema menos. El Octabox, a la maleta. En menos de un abrir y cerrar los ojos tenía todo lo que necesitaba ocupando un espacio sorprendentemente irrisorio, sin problema con mi ropa.

Al final, estando en la ciudad me salieron dos trabajos extras de última hora. Una locura, 7 días y 3 trabajos, un Flash y dos baterías y, aunque cueste creerlo, solo tuve que recargar una vez una de las baterías.

Desde entonces he vuelto a Londres un par de veces, con el mismo equipo y no he tenido ningún problema, todo sobre ruedas.

PRODUCTOS QUE HA UTILIZADO JORGE

http://kubestudio.com/producto/flash-exterior-ttl-ks500ex-500w/
http://kubestudio.com/producto/octabox-plegable-110cm/
  • Share

Leave a reply

A %d blogueros les gusta esto: